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Se ponen trabas a la intercesión por la paz del episcopado alemán
hd. El Consejo Permanente del Episcopado alemán realizó un viaje a la Tierra Santa, del 26 de febrero al 4 de marzo, para apoyar a las minorías cristianas allí existentes, informarse sobre la situación en el lugar y sobre posibles medios de pacificación.
Durante la visita al lugar conmemorativo Yad Vashem en Jerusalén el Presidente del Episcopado alemán, Cardenal Lehmann, dijo entre otras cosas: «Recordamos a los 6 millones de judíos asesinados en la época del Nacionalsocialismo por alemanes y en nombre de los alemanes. Han sido víctimas de un delirio racista (...) ‹Auschwitz›, el nombre del campo de concentración que para nosotros alemanes es sinónimo del exterminio, no debe olvidarse jamás.» El Cardenal Lehmann acentuó la responsabilidad constante de todos los alemanes de hacer frente al antisemitismo. El Cardenal Lehmann mencionó tambien claramente a aquellos que guardaron silencio: «Culpables en mayor o menor grado, fueron tambien aquellos que no quisieron ver.» Hizo incapié en que «Auschwitz tambien fue posible porque muy pocos tuvieron el coraje de oponer resistencia». Agradeció el hecho de que se ha comenzado un nuevo capítulo prometedor concerniente a las relaciones entre cristianos y judíos, «Un camino hacia una reanudación y reconciliación».
En la tarde del 2 de marzo la delegación viajó a Ramallah. La situación allí dejó consternados a algunos de los obispos. En Ramallah también se ve una muralla de 8 metros de altura, a los dos lados de la muralla un cinturón de caminos para uso militar, cercos de alambre de púa en parte electrificados, fosas de 2 metros de hondura, sensores electrónicos, calorímetros, cámaras de video, sistema aéreo de vigilancia a control remoto, torres para tiradores a cada 200 metros – una muralla que el Tribunal Internacional, en su laudo del año 2004, juzgó como contrario a los derechos de los pueblos. A la sombra de la muralla el obispo Gregor Maria Hanke de Eichstätt supuestamente dijo: «A la mañana en Yad Vashem las fotos del inhumano gueto de Varsovia, a la tarde vamos al gueto de Ramallah. Es para que a uno se le vuele cráneo.» Y agregó: «Sí, al derecho a la existencia de Israel, pero no puede ser que ese derecho se ejerza con tal brutalidad, que otro pueblo no pueda existir.»
Al término del viaje de los obispos, el presidente del Episcopado hizo una nueva declaración, en la que resumió las impresiones y conclusiones del viaje. Recordó que los obispos visitaron la Tierra Santa, en primer lugar como peregrinos. El segundo motivo importante fue el encuentro e intercambio de ideas con los cristianos del lugar y prestarles apoyo. Un tercer motivo fue el profundizar el diálogo entre cristianos y judios. Como cuarto motivo, el Cardenal Lehmann mencionó el deseo de interiorizarse sobre la situación política en la Tierra Santa.
Por eso se realizaron encuentros con representantes del Estado de Israel pero también con representantes de las Autoridades palestinas por la Autonomía. El Cardenal Lehmann comentó la creciente pérdida de confianza entre las dos partes, comparándola a un peligroso callejón sin salida. Concretamente se refirió además el Cardenal al hecho de que los palestinos tienen cada vez más la impresión «que con la construcción de barrios separados, de alambrados y murallas, de redes viales separadas y el sistema del Chek-Point, se van consumando hechos que llevan a una reafirmación del Status Quo». La impresión de los obispos sería que «todas esas medidas significan un aumento actual de seguridad para Israel, pero a la larga no pueden contribuir a la paz». El Cardenal Lehmann manifestó que es muy comprensible el interés de Israel de velar por su seguridad, pero que los obispos habían visto la «situación espantosa y catastrofal a la que están expuestos los palestinos».
El 6 de marzo, dos días despues de haber finalizado el viaje, el Consejo Central de los Judíos y el embajador israelí en Alemania, cuestionaron algunos comentarios hechos por algunos obispos, sobre todo por el obispo Hanke, sin considerar en qué contexto fueron dichos. La Presidenta del Consejo Central, Charlotte Knobloch, habló de «desliz». El embajador israelí, Simon Stein, de «demagogia» y dijo: «Cuando alguien utiliza conceptos como ‹el Gueto de Varsovia› o ‹racismo› para referirse a la política israelí, entonces ha olvidado todo o no ha aprendido nada, o ha fracasado moralmente». Evelyn Hecht-Galinski, hija del ex Presidente del Consejo Central de los judíos en Alemania, protestó contra los ataques a los obispos en una carta con fecha 9 de marzo y en una entrevista para la radioemisora alemana Deutschlandfunk. En la carta a los obispos dice: «Ud. y sus colegas […] han logrado manifestar su parecer, de la manera más imparcial posible, sobre el escándalo de pisotear los derechos humanos y civiles del pueblo palestino por parte del estado de Israel.»
En la entrevista por radio dijo además que lamentaba que el gobierno alemán «no importa cual partido, se pone siempre de parte de Israel sin sentido crítico». Para ella en cambio tiene vigencia lo que fue el lema de su padre: «no sobreviví Auschwitz para callar sobre nuevas injusticias». •
(Horizons et débats, 26 mars 2007, 7e année, N°11)
mise à jour le 26/03/07