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¿Hasta cuándo nos seguiremos callando los alemanes?
por Karl Müller, Alemania
Hasta hace poco se podía leer respecto a la guerra de Israel contra el Líbano y Palestina, o el Oriente próximo: «Europa se calla frente a hechos que violan el derecho internacional como la destrucción de las infraestructuras civiles de un país independiente, las grandes pérdidas en la población civil y el renovado impulso del odio. Europa se calla frente a la toma de parlamentarios y ministros como rehenes, frente al comunicado oficial de los jueces israelís que declaran como legal el matar sistematicamente, se calla frente a un pueblo sometido a vivir como en un gueto así como al status no declarado de Israel como potencia atómica.
Götz Grossklaus, profesor retirado de nueva filología alemana en la Universidad de Kalsruhe y profesor adjunto de historia de los medios de comunicación en la Escuela Superior Estatal de Diseño en Kalsruhe, se refirió en un artículo en el «Neue Zürcher Zeitung» del 31 de Marzo al silencio de Europa frente a la violación constante del derecho.
Sólo uno de los pocos?
El sábado de gloria tuvieron lugar por toda Europa, también en Alemania, las marchas tradicionales de Pascua. También en esa ocasión hubo quienes tomaron la palabra, rompiendo el silencio. Pero, ¿cuántos eran? 100 000 en Alemania, por ejemplo. Con una población de 80 millones, es un 0,1 por ciento. Está bien que los haya, y que su número haya crecido. Pero a los dueños del poder, estos manifestantes todavía no alcanzan un punto crítico tanto en cantidad como en calidad como para que lleguen a infundirles temor.
En Europa, y sobre todo en Alemania, son muchos todavía los que se callan. Y precisamente Alemania sería tan importante para Europa. Así como están hoy las cosas: mientras Alemania se calle, continúa la política de destrucción, y Europa, UE-Europa no puede hacer logros fundamentales. Alemania frena.
Destrucción, es decir, guerra, explotación y menosprecio por la vida, por los seres humanos y el medio ambiente. ¿Hasta cuándo va a callarse Alemania? ¿Hasta cuándo los alemanes queremos tolerar un gobierno que no sólo frena y mira pasivamente sino que participa activamente en esa destrucción, y quiere además dirigir Europa?
En Nadschaf – Iraq – protestaron cientos de miles en contra de la ocupación extranjera y el gobierno de ocupación. En Iraq la muerte está siempre presente, no es posible una vida normal – no a pesar de la ocupación sino a caEEUU de ella. ¿Porqué no protestaron cientos de miles en Berlín, Munich, Hamburgo o Colonia en contra de la ocupación en Iraq?
También en Afganistán mueren los habitantes a diario. Mueren porque no tienen suficiente para comer; mueren porque son víctimas de armas que violan los derechos de la humanidad, como las que contienen uranio; mueren porque la Otan nuevamente está haciendo una «ofensiva de primavera». En Afganistán no podían protestar cientos de miles. ¿Pero porqué no protestaron cientos de miles en Berlín, Munich, Hamburgo o Colonia contra la guerra en Afganistán?
En Sri Lanca, una parte de la población, los tamiles, van a perder su identidad y desaparecer como pueblo. Allí también hace estragos una guerra sangrienta – mientras el gobierno de EEUU firma contratos para instalar bases y apoya al gobierno en sus asesinatos. Armas de EEUU para el gobierno más bases militares para EEUU tienen como resultado el genocidio de los tamiles. Esta es una de las ecuaciones criminales de la política imperial.Y EU-Europa cubre los crímenes. Y se calla además frente a los planes de la próxima guerra.
Esa avidez de poder y dinero ha alcanzado un tal grado de morbosidad que incluso el suicidio colectivo puede ser posible. Los científicos han perdido la noción del sentido común, se han vuelto inhumanos y se han degradado más y más hasta convertirse en fríos tecnócratas de la destrucción. Se investiga para la guerra, para ver como se puede destruir más brutalmente, de forma más maligna y arrogante, vidas, culturas y el medio ambiente. Se investiga para el lucro, para el ídolo Mammon. Un mundo sin Dios. Un nihilismo llevado a sus últimas consecuencias.
El mito de la Torre de Babel: el querer ser como Dios, el permitirse condenar a otros a un destino siniestro y decidir sobre la vida y la muerte sin ningún respeto por la vida.
El volúmen de ingresos, el márgen de ganancias son las fórmulas de los modernos aprendices de magos. Abrieron la caja de Pandora, y no sólo una. La de la energía atómica: una hipoteca radiante por millones de años. La manipulación de los datos genéticos: hoy se sabe que son irreversibles y de consecuencias no previsibles. Y desde hace un par de años, la producción sintética de partículas mínimas, las llamadas nanopartículas. Son tan ínfimas, que miles de ellas entran en el espacio de un milímetro. Se van a utilizar para armas todavía más terribles. A la humanidad se le miente nuevamente: con la promesa «utopía», un «nuevo mundo hermoso» para curar todos los daños del bienestar. La demencia de hacer todo y poder todo con un volumen de ingresos anual de más de un billón de euros en el año 2015 y una participación del 15 por ciento en la producción mundial.
El gobierno alemán ha formulado un plan de acción, una «piedra miliar en la estrategia hightech» para uno «de los campos tecnológicos más prometedores con un gran potencial de mercado» Y: «En la tecnología nano Alemania va a la cabeza en Europa». (Estas citas son extraídas de un comunicado de prensa del Ministerio Federal de Educación e Investigación del 6 de noviembre de 2006). A la vez se sabe exactamente que esa tecnología supone riesgos imprevisibles para la humanidad y el medio ambiente. Se dice abiertamente en documentos oficiales: Los productos con las partículas ya están en el mercado pero no se ha investigado aún cómo pueden influir en los seres humanos y en el medio ambiente. Estudios ya existentes hablan del peligro a caEEUU del alto contenido venenoso de las partículas y de reacciones bioquímicas en el cuerpo que nadie sabe explicar exactamente. Pero así todo, sólo en Alemania, hay más de 500 empresas que las han puesto en venta.
¿Cómo es posible que permitamos esto?
Por otro lado, Europa tiene tradiciones que se oponen a esa demencia. Por ejemplo: El cristianismo que vela por la dignidad de todos los seres humanos, el amor a los semejantes y el respeto por la vida. La Ilustración que nos hace el llamamiento de recurrir a la propia razón, de hacer realidad que los mismos derechos tengan vigencia para todos, y el liberarse de cualquier dominación impuesta desde fuera. Sabemos que el ser humano es un ser social por naturaleza, que la humanidad es una familia, «the family of men», que el «yo» necesita del «tú». Los conocimientos fundamentales y los medios para frenar esa demencia están al alcance. Conjuntamente podrían elaborarse medidas concretas. •
(Traducción Horizons et débats)
(Horizons et débats, 23 avril 2007, 7e année, N°15)
mise à jour le 24/04/07